EL PERRO VIAJA CONMIGO
INFORME CRÍTICO DE EDITORIAL EX LIBRIC
1- Resumen
El perro viaja conmigo presenta una exploración profundamente emotiva y reflexiva sobre los lazos que unen a las personas con sus mascotas, y cómo estas relaciones pueden enriquecer la existencia humana, expandir nuestras experiencias y enseñarnos sobre el amor, la pérdida y la búsqueda de felicidad. Ambientada en un trasfondo que mezcla hechos reales con la ficción, la novela se desarrolla a través de una serie de viajes, comenzando con la trágica pérdida de Tess, una querida golden retriever, y el subsiguiente deseo de la pareja protagonista de seguir compartiendo su vida con un perro a pesar del dolor que supone su pérdida.
La obra detalla la meticulosa selección de Teddy, un cachorro de la raza Parson, que no solo cumple con los requisitos físicos y emocionales de los protagonistas, sino que también se adapta a su estilo de vida nómada. El viaje a Vicenza para recoger a Teddy marca el inicio de una serie de aventuras que llevan a la pareja y a su nueva mascota por Italia y, finalmente, hacia un viaje más ambicioso hacia las islas Canarias, específicamente a Fuerteventura y Lanzarote. Estos viajes no solo son físicos, sino también de descubrimiento personal, donde cada destino revela capas más profundas de la relación entre humanos y animales, y cómo estos pueden coexistir en armonía con el mundo natural.
La novela también se sumerge en la complejidad de viajar con mascotas, destacando tanto las dificultades logísticas como las emocionales de llevar un perro en vuelos, enfrentándose a las regulaciones y la burocracia, pero siempre subrayando el vínculo inseparable que une a Teddy con sus dueños. Este aspecto se convierte en un hilo conductor que nos guía a través de las diversas experiencias y reflexiones sobre la vida, el amor y la muerte, entrelazando la belleza de los paisajes naturales con los momentos cotidianos de alegría y tristeza.
El elemento más distintivo de El perro viaja conmigo es su capacidad para trascender la simple narración de viajes con un perro, convirtiéndose en una meditación sobre la condición humana vista a través de los ojos de aquellos que han decidido compartir su camino con un ser de otra especie. La novela celebra la alegría y la complejidad de esta elección, presentando una visión del mundo que reconoce la interconexión de todas las formas de vida y la riqueza que estas relaciones aportan a nuestra existencia.
En conclusión, Gaetano Cinque nos ofrece una obra conmovedora y bellamente escrita que apela tanto al corazón como a la mente, recordándonos la importancia de las conexiones emocionales, la resiliencia ante la adversidad y la capacidad infinita del espíritu humano y animal para encontrar la felicidad en los viajes compartidos. El perro viaja conmigo es un testimonio del poder transformador del amor entre los seres humanos y sus compañeros animales, un viaje que, aunque marcado por desafíos, está lleno de descubrimientos, aprendizaje y, sobre todo, una profunda alegría de vivir.
2- Análisis de personajes
La obra muestra una rica galería de personajes cuyas vidas y decisiones dan forma al conjunto. Elemento central en esta narración es la pareja protagonista, formada por Julia y el narrador, cuya dinámica de relación se profundiza y evoluciona a lo largo de sus viajes y experiencias compartidas con sus perros, primero Tess y luego Teddy. Julia, con su sensibilidad y determinación, es la fuerza motriz detrás de la decisión no solo de adoptar otro perro tras la pérdida de Tess, sino también de continuar con un estilo de vida que incluye a su mascota en casi todas sus aventuras. Su personaje simboliza la capacidad de amar después de la pérdida, y su insistencia en viajar con Teddy refleja un compromiso inquebrantable con los valores de cuidado y compañía.
El narrador, por su parte, ofrece una perspectiva introspectiva y a veces melancólica. A través de sus ojos el lector se sumerge en reflexiones sobre el amor, la felicidad y el significado profundo dela vida compartida con otros seres. Su transformación a lo largo dela novela, desde la resistencia inicial a la idea de un nuevo compañero canino hasta su profunda conexión con Teddy, ilustra un viaje personal de aceptación y descubrimiento, marcado por el amor a su esposa y a su perro.
Teddy es más que un mero acompañante en esta historia; es un personaje crucial que cataliza muchos de los momentos más significativos de la novela. A través de Teddy, los personajes principales y los lectores exploran las complejidades del amor incondicional, la lealtad y el impacto profundo que un animal puede tener en nuestras vidas. Su presencia es un recordatorio constante de la alegría y la simplicidad, y su capacidad para adaptarse y encontrar felicidad en las circunstancias más diversas inspira a los personajes humanos a hacer lo mismo.
La obra se articula alrededor de estos personajes. A través de sus experiencias, se exploran temas universales como la búsqueda de la felicidad, la gestión del duelo y la importancia de la adaptabilidad. La relación de Julia y el narrador con Teddy se convierte en un espejo de su propia relación, reflejando tanto sus desafíos como sus momentos de alegría pura.
El perro viaja conmigo no solo es un viaje a través de paisajes físicos, sino también un periplo emocional que desentraña las capas de sus personajes, revelando sus miedos, esperanzas y sueños. La narración, rica en detalles y emociones, sumerge al lector en una experiencia compartida que trasciende la página, invitando a una reflexión sobre el impacto de nuestros compañeros animales en nuestras vidas y lo que significa vivir plenamente, con amor y aceptación.
3- Análisis de la estructura
La estructura narrativa, lejos de seguir un patrón lineal tradicional, se entrelaza a través de una serie de viajes y experiencias que reflejan no solo el paso físico a través de diferentes geografías, sino también el viaje emocional y espiritual de sus personajes. Este enfoque estructural permite explorar de manera profunda los temas centrales de la obra, como son el amor, la pérdida, la búsqueda dela felicidad y la profunda conexión entre los seres humanos y los animales.
Además, la obra se beneficia de una estructura episódica en la que cada destino ofrece un escenario único para el desarrollo de temas específicos: la adaptabilidad, la alegría de los pequeños momentos, la confrontación con desafíos burocráticos y logísticos de viajar con una mascota, entre otros. Esta estructura permite al autor explorar una variedad de experiencias y emociones, manteniendo al mismo tiempo una cohesión temática y emocional a lo largo de la obra.
Otro aspecto destacado de la novela es su apuesta por la narración en primera persona, lo que proporciona una intimidad y una inmediatez que acercan al lector a las experiencias y reflexiones del narrador. Esta elección estructural fortalece la conexión emocional del lector con la historia y sus personajes, permitiendo un acceso directo a sus pensamientos más íntimos y sus percepciones del mundo.
4- Análisis crítico
El perro viaja conmigo despliega con delicadeza la complejidad de las emociones humanas a través de la sencillez y la pureza de la relación entre unos humanos y su perro. Uno de los logros más notables del autor es cómo articula la profundidad emocional de sus personajes en el contexto de sus viajes y experiencias compartidas con Teddy, abordando temas universales como el duelo, la felicidad, la adaptabilidad y, sobre todo, la interconexión entre el bienestar humano y el de los animales que consideramos familia. El estilo narrativo, íntimo y reflexivo, permite a los lectores sumergirse en las experiencias y pensamientos del narrador.
5- Valoración comercial y mercado potencial
La obra posee un sólido potencial comercial gracias a su atractivo temático universal, su relevancia en tendencias actuales y su capacidad para conectar con una amplia audiencia. La sencillez y emotividad de su contenido, así como el hecho de abordar un asunto con el que muchísimos lectores pueden identificarse, hacen que el libro pueda ser atractivo para un amplio espectro del público lector.
MaríaJosé Barrientos
Editora
Hay dos formas de soledad: la no deseada y la soledad por elección. En mi novela Un lugar en el caos(ExLibric, 2024) el enfrentamiento entre el analista y el paciente, este último, en un exceso de polémica, hablando de la vejez, representa en manera rotunda que es propio en este periodo de la vida que aparece una soledad no deseada muy grave: “¿Dónde están los nietos a medida que crecen y los abuelos se ponen más viejos? La realidad es que los jóvenes evitan la vejez. Los viejos son feos de ver y resulta engorroso frecuentarlos. Los viejos tienen manías, obsesiones, siempre tienen que decir algo, y nunca ese algo es bueno. Por tanto, mejor evitarlos” (pág. 114).
La soledad no deseada es antes de todo aislamiento físico. Estás a solas, sin ver por largos días a alguien, sin intercambiarse con un amigo palabras aun sencillas. La soledad no deseada se nutre también con un sentimiento de exclusión y marginación. En el enfrentamiento analítico el paciente así describe un lugar que aparentemente quiere luchar contra la soledad de los ancianos: “La residencia de ancianos es un campo de concentración de decrepitud, de sufrimiento, de debilidad física y mental” (pág.112). La soledad no deseada comparece también en la vida de la pareja. Parece imposible que en la pareja hay la soledad, considerado que tiene una vida diaria junta. Todavía es propio así. Son dos mundos los de la pareja que a menudo se encuentran con muchas dificultades. También en la novela El perro viaja conmigo(ExLibric, 2024) este asunto de la soledad en la pareja está tratado. “Cruzar los deseos sexuales no es posible porque los mundos de sueños y fantasías eróticas de cada uno son impenetrables, puede que ni nosotros mismos conozcamos cuáles son. Por eso el logro del placer en el acto sexual es individual y cada amante queda solo consigo mismo” (pág. 64). Pero aún más preocupante es la soledad cuando la pareja envejece. La vida se pone como forzosa y los sentimientos más insoportables sustituyen los de amor y atracción sexual. Esta condición de sufrimiento es así descrita en la novela Un lugar en el caos, a página 118: “De la indiferencia a la insoportable presencia del otro, que muchas veces se transforma en aversión, cuando no en odio. La pareja así es un lugar de soledad, en vez de ser compañía y amistad.”
La soledad no deseada no es sólo un problema individual, privado, que concierne la vida de cada uno de nosotros en unos momentos de nuestra vida. Se trata de un verdadero desafío social, al que el Estado y las instituciones públicas tienen la responsabilidad de dar respuesta. La pérdida del empleo, la migración son condiciones que determinan sentimientos de malestar, que impactan en la salud mental y que provocan fuertes percepciones de aislamiento. Es la soledad de los que vemos como envueltos en una burbuja aislante y que viven por las calles, durmiendo en lugares improvisados como estaciones de tren o paradas de autobús.
En El perro viaja conmigo examino la condición de estos marginados después de encontrarme con un hombre de edad madura que daba vueltas con un perro a lo largo de senderos de Charco del Palo a Lanzarote. “De repente habría querido apartarme, pero luego pensé que no era correcto ignorar a un ser humano, como hoy ocurre con todos los marginados que no tienen voz ni palabras, ignorados, hasta que estallan. A menudo son trastornados, guardan silencio en su burbuja de invisibilidad. Se cubren la cabeza con una capucha hasta los ojos. Rebuscan furtivamente en los contenedores de basura, indigentes avergonzados con su carrito de la compra buscando comida. Los llamarías náufragos invisibles, fantasmas que habitan puentes, paradas y estaciones del metro, sin que los vemos” (pág. 97/98).
Sin embargo existe una soledad deseada, que es fruto de una elección personal. En este caso, la soledad está acompañada de unas sensaciones de plenitud interior, bienestar y satisfacción emocional. Yo personalmente vivo esta soledad por mi creación literaria. Es una condición básica que me trae mucha felicidad. Escribo a página 127 de la novela El perro viaja conmigo: “Para mí, lo sabes, el sitio de Charco del Palo es lugar de felicidad de cada día con el paseo al amanecer y con imaginación narrativa. Cuando estoy allí mi cerebro va muy rápido y empiezan a vivir personajes e historias de pasión, todos los sentidos humanos se agitan y yo vivo otras vidas, otros amores, otros sexos.”
La soledad deseada es también una opción para afrontar condiciones psicológicas de particular relevancia como son los sentimientos de amor o el ahondamiento psíquico de la propia vida. Ejemplar con respecto a eso la condición de soledad querida del poeta italiano Francisco Petrarca del siglo XIV. En su poesía Solo y pensativo él declara que busca la soledad para ocultar su intenso amor por Laura. Esta soledad pero no es bastante porque su amor se transluce y, aun pasea por lugares aislados, montes, calles y ríos, incluso toda la naturaleza, saben de su amor y de su atormentada pasión por una mujer por la que se vuelve loco.
La soledad deseada quiere alimentar la satisfacción interior con la costumbre de una verdadera autonarración. Estar a solas es buscar un lugar adecuado para una conversación íntima con uno mismo. “Me levanto de la cama muy temprano al amanecer y, guardando profundo silencio, me voy a la cocina para calentar la cafetera, preparada la noche anterior, y disfrutar la espera de escuchar el soplo de agua vertiendo café en la caldera de la cafetera. Vierto la bebida caliente en una taza grande y me la llevo al aire libre, no sé, al balcón, la terraza o el jardín, donde me espera una cómoda tumbona. Me coloco allí y me tomo en absoluta tranquilidad esa taza de sabroso café, que obviamente anticipa el que le llevaré a mi esposa más tarde. Considero este primer café un privilegio porque estoy verdaderamente a solas conmigo mismo durante un tiempo libre para excelentes sensaciones. Mis pensamientos malos o buenos van libres y mi psique se vuelve loca” (Un lugar en el caos, pág. 131).
En resumen, podemos prescindir de todo excepto de contar historias, porque estamos hechos así, con un cerebro que es narrativo y a las neuronas les encanta contar historias.